Viajes por España para amantes del tren

Trenes turísticos que recorren España y que consiguen que el viaje en sí sea tan emocionante como conocer el destino. Realizar desde trayectos de una semana a todo lujo que recuerdan a los grandes viajes ferroviarios del pasado, hasta excursiones de un día amenizadas por actores. Viajar en tren es uno de los grandes placeres turísticos que un viajero puede experimentar, sobre todo, si va acompañado de desayunos buffet, degustación de productos, visitas exclusivas…

Transcantábrico

El tren Transcantábrico es seguramente el tren turístico español por excelencia y el más veterano. Su propuesta es un sueño: recorrer el norte del país, conocido como “España Verde” por sus impresionantes paisajes, a bordo de un tren que conserva el romanticismo de los grandes expresos de principios del siglo XX pero con las comodidades actuales. Tiene una versión más glamurosa, el Transcantábrico Gran Lujo, que va de San Sebastián a Santiago de Compostela en un recorrido de 8 días. El viajero podrá probar la gastronomía de Castilla y León, País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia y disfrutar de fiestas de gala, música en directo a bordo y de entradas a museos y monumentos con guía multilingüe.

Al-Andalus

Se dice del tren Al-Andalus que es como un palacio sobre ruedas. De hecho, sus coches suites pertenecen a la misma serie que los que se construyeron para los desplazamientos de la monarquía británica entre Calais y la Costa Azul. Los que opten por este tren, harán un itinerario por Andalucía durante 7 días y con salida en Sevilla. A la experiencia de viajar en uno de los trenes turísticos más amplios del mundo, se une la posibilidad de probar los platos de prestigiosos chefs y conocer ciudades como Cádiz, Ronda, Córdoba, Úbeda o Baeza y monumentos como La Alhambra.

Tren del Peregrino

Santiago de Compostela se puede alcanzar a pie, en bicicleta… y ahora también sobre raíles. La propuesta del Tren del Peregrino es recorrer una variante de la famosa ruta del Camino de Santiago de una forma diferente. Con una duración de cinco días, sale desde Madrid rumbo a Santiago de Compostela y pasa por lugares como Vigo, Pontevedra o Vilagarcía de Arousa. En el tren se ofrecen cenas y desayunos y el viaje incluye algunas visitas a monumentos y degustaciones gastronómicas. Permiten llevar bicicleta a bordo, así que el peregrino que lo desee, podrá realizar también etapas en bici o a pie para conseguir la Compostela.

Expreso de La Robla

No abandonamos el norte de España, porque durante tres días y dos noches este tren ofrece un viaje a la naturaleza y la cultura de la zona siguiendo gran parte del recorrido del Camino de Santiago. El itinerario Bilbao y León es un trayecto que suele realizarse en julio, septiembre y octubre. En el interior, espera una decoración clásica y en el exterior la naturaleza paisajística del norte de España. Además, la gastronomía tiene un fuerte protagonismo.

Tren des Llacs

En las tierras de Lleida (en Cataluña) para recorrerlas en el Tren de los Lagos. Tienes dos opciones: hacerlo a bordo de sus vagones de época cuidadosamente restaurados o a bordo de modernos trenes panorámicos. El recorrido permite visitar un montón de espacios y participar en actividades. Por ejemplo, se organizan paradas en una de las fábricas de licores más antiguas de Cataluña, un almuerzo de un típico menú pallarès o visitas a las salinas de Gerri de la Sal, al Castell de Mur, a una quesería artesanal o al Parque Nacional d’Aigüestortes y Estany de Sant Maurici… El tren histórico se puede disfrutar la mayoría de sábados entre abril y octubre. Por su parte, los modelos panorámicos ofrecen algunos sábados de julio y agosto.

Tren de Cervantes

Más allá de los viajes de varios días, existen también opciones de excursiones interesantes de una sola jornada como esta. El Tren de Cervantes sale de Madrid y llega hasta la histórica ciudad de Alcalá de Henares, donde nació el escritor español más famoso de todos los tiempos: Miguel de Cervantes. El trayecto en sí ya resulta entretenido, ya que varios actores vestidos al modo del siglo XVII acompañan a los viajeros. Una vez allí, se visitan lugares emblemáticos de Alcalá como la calle Mayor, la Universidad, la Catedral o, por supuesto, la casa del escritor de Don Quijote de la Mancha.

Tren medieval de Sigüenza

A unos 130 kilómetros de Madrid espera Sigüenza, la conocida como la Ciudad del Doncel, uno de los pocos lugares que aún conserva sus tres murallas y que sorprende por su aire medieval. En el trayecto de este tren amenizarán el recorrido trovadores, caballeros y princesas a través de la música y el teatro y se ofrecerá una degustación de dulces. Al llegar a Sigüenza, un guía turístico te acompañará para conocer los puntos más importantes de la ciudad: el Castillo, la Catedral, la Plaza Mayor o la Casa del Doncel. Además, podrás probar platos típicos como las migas, la sopa castellana o las deliciosas yemas del Doncel. Suele estar operativo entre abril y noviembre.

Tren de la Fresa

Durante las temporadas de primavera y otoño, los fines de semana se pueden hacer este plan tan apetecible. De Madrid a Aranjuez, una localidad famosa por sus ricas fresas y cuyo Paisaje Cultural es Patrimonio Mundial. Que este lugar sea tan conocido se debe, fundamentalmente, a que aquí está el Palacio Real de Aranjuez y sus deslumbrantes jardines que invitan a largos paseos. Durante el trayecto, irás en vagones de madera construidos entre 1914 y 1930 y te ofrecerán una degustación de fresas. Una vez allí, según el tipo de itinerario que hayas elegido, estará incluida la visita a Palacio y a los jardines o podrás montar en un barco o en un tren turístico.

Tren de Campos de Castilla

Viajar a Soria desde Madrid y pasar un fin de semana entre poesía y gastronomía. Y es que montar en este tren supone ir buscando las huellas del conocido poeta Antonio Machado a través de sus vivencias allí, hace más de 100 años. Antes de que el tren llegue a Soria, en Sigüenza, suben a bordo unos pasajeros “especiales”: actores que animan el trayecto con anécdotas sobre Machado. Una ven en Soria, se visita la ermita barroca de San Saturio, el espléndido monasterio de San Juan de Duero, la antigua ciudad de Numancia o la enigmática y cautivadora Laguna Negra.