Cuarteto de Habanos para llevar a donde quieras

Los Habanos que vienen en tubos, cada día hay mayor número de vitolas procedentes de las galeras cubanas que salen de allí de esta forma, no solo nos garantizan un traslado fácil y sencillo, sino que nos ofrecen los aromas del tabaco cerrado en las propias fábricas.

No hay que olvidar que el tubo que elegimos en nuestras cavas de preferencia goza de una serie de características –todas ellas favorables, sin duda- que fueron ya “instaladas” desde las propias fábricas en la isla cubana, bien acompañados de las correspondientes hojas de cedro que todos llevan.

Es cierto que lo más comentado entre los aficionados suele ser la estupenda forma en que un habano en tubo se puede transportar sin que haya peligro alguno para la integridad del mismo, pero es que –además- a ello se puede agregar el hecho de que su conservación está asegurada, aunque haya pasado largos periodos en un entorno no necesariamente favorable y de hecho yo he sacado puros del humidor de un amigo que llevaban meses sin la debida conservación y estaban estupendamente.

Pero junto con el transporte y la conservación de un habano en el correspondiente tubo deberíamos añadir otra característica que le hace tan atractivo como es los aromas que guardan en su interior que nos recuerdan al momento en que en las respectivas fábricas fueron introducidas las hojas de cedro y de la misma forma artesanal se metieron los puros.

Para nuestra selección de primavera he escogido cuatro vitolas de diferentes tamaños con el objeto de que podamos elegir en alguno de nuestros mejores estancos españoles esos cigarros en tubo con la absoluta seguridad de que lo que vamos a encontrar dentro de los mismos nos va a complacer.

El de mayor formato de esta sinfonía de primavera, cual, si de un concierto de Vivaldi se tratase, es el H. Upmann Magnum 50, un habano en cuya degustación tenemos garantizados no solo los rastros del buen tabaco cubano sino también una de las fortalezas más bajas dado que está catalogada de dos sobre cinco.

Otro de los escogidos es el Romeo y Julieta Wide Churchills, un habano de gran preferencia por los aficionados ya que nos asegura un tiro excelente dada la magnífica proporción entre su longitud y su diámetro, así como una agradable graduación a lo largo de sus tres tercios dado que su fortaleza es de tres sobre cinco.

Por su parte, el Montecristo Petit Edmundo es uno de los que están catalogados como “pequeños grandes Habanos”, ya que en su párvulo tamaño encierra la maravillosa sensación de la misma ligada que ofrecen sus hermanos mayores de la marca, con una fortaleza de cuatro sobre cinco.

El último de los movimientos de esta sinfonía primaveral es el Hoyo de Monterrey Coronations que puede que nos sorprenda por el tiempo que hace que no es fácil de encontrar en las cavas de puros de nuestro país, es una vitola denominada Petit Corona, formato idéntico al Montecristo No. 4, que ofrece una suavidad y sencillez gracias a su fortaleza catalogada de uno sobre cinco.

Todos ellos los podremos encontrar en las cavas de los mejores estancos con el atractivo añadido de las estéticas y diseños desarrollados en la creación de sus respectivos tubos con sus colores distintivos de cada una de las marcas que van desde el naranja del H. H- Upmann hasta el rojo del Romeo y Julieta, pasando por el verde del Montecristo y el blanco del Hoyo de Monterrey.