OSA tiene claros los puntos cardinales que despejan su camino. Somos la madre, garante de una identidad protectora y una familia. Somos el hogar, la calidez en la casa de comidas. Y somos salvajes, desfilamos limpios, sin enmascarar.
En OSA nacemos de la tradición, somos el resultado del tiempo dedicado a aprender los oficios. En casa hablamos los idiomas de la cocina y llevamos al mantel el terruño y la temporada. Nos acompasamos al calendario y al termómetro para que el mantel comparta el latido del momento.
Por OSA han pasado dos años que hemos vivido como un suspiro y un siglo. Hemos aprendido, nos han atravesado las cuatro estaciones y confiamos en haber sabido traducirlas en el camino que va de la cocina a la sala. Somos un coro que quiere seguir andando, una casa abierta en Madrid.

Somos el resultado del esfuerzo, la disciplina y el millón de alegrías que estamos cosechando.

OSA es el fruto de un proceso, somos un diálogo con el entorno para hacer una familia. Somos los que vivimos en la casa, somos también los que nos traen el resultado de su esfuerzo, somos los que vienen a compartir y los que nos regalan su tiempo desde el paseo hasta la sobremesa.

Sara Peral y Jorge Muñoz
Sara Peral tiene 33 años, su compromiso a la tradición le viene innato desde pequeña, lo que la impulsa a forjar su experiencia en grandes equipos de vanguardia. Tras arrancar su carrera en Coque, viaja hasta Mugaritz para dar sentido a su visión creativa. Ya en Madrid, pasa por la cocina de DiverXO, cohesiona eficacia y resultados. Durante los últimos años lideró las cocinas de Pedegrú y Lafayette, donde ensalza sus dotes de liderazgo y el amor por la orfebrería.
Jorge Muñoz tiene 35 años y empezó antes en las cocinas que en las aulas de gastronomía. Ávido de mayores aprendizajes, desembarca en Mugaritz, la cocina que marca un aldabonazo definitivo en su forma de concebir el oficio. Vuelve a Madrid, a la cocina de la sensibilidad y el producto de La Tasquita de Enfrente, antes de destacar de forma definitiva en Picones de María con su propio punto de vista y un lenguaje que bebe de la tradición y el riesgo.






